En mi último día en Buenos Aires fui a visitar el mercadillo de antigüedades del Barrio de San Telmo que se organiza en la Plaza Dorrego y sus inmediaciones. Allí quedé para almorzar con Bruno y Javier, el nuevo becario del gobierno vasco. Después de la comida volví para casa de Bruno ya que el taxista me recogía desde allí para llevarme al aeropuerto y regresar a Sao Paulo.
La verdad que el viaje de vuelta se hizo muy pesado y largo, el vuelo previsto para las doce de la noche salió con retraso de cuarenta minutos con destino a Paraguay y después allí tuve que hacer una escala de cuatro horas para embarcar rumbo al aeropuerto de Guarulhos. Aún así tengo que reconocer que este viaje a Buenos Aires me ha encantado y repetiría sin dudarlo.
0 comentarios por aquí ↓
No hay comentarios todavía. Así que pon alguno ahora!
Deja un comentario